28 de julio


Los 28 de julio siempre me llegaban tarde, durante mi niñez y mi adolescencia pasaba mucho tiempo entre uno y otro, los festejos fueron pocos, primero porque en esa época eran raras las celebraciones de cumpleaños, luego porque siempre era verano y vacaciones, la pasaba en casa con mamá, entre lluvia calurosa y cielo escampado.

Recuerdo en particular cuatro momentos significativos. La primera vez que alguien me felicitó por mi cumple, tendría acaso unos seis u siete años, una amiga de la familia en su casa, mi mamá le dijo, fue la primera vez que supe que se cumplía años y que eso era algo importante, una sensación bonita de cariño y alegría.

Otro, un año que la pasamos en Oaxaca con la familia, mi tía Oly llegó el día de mi cumpleaños con un pastel para mí, fue la primera vez que tuve un pastel de cumpleaños, el momento más feliz de mi vida hasta entonces.

El tercer recuerdo de cumpleaños es cuando por alguna extraña razón se movió el calendario escolar y mi cumpleaños tocó en día de clases, mi maestra me pasó al frente y les pidió a todos que me cantaran las mañanitas, una ocasión única y especial que no volvió a repetirse.

El día que cumplí quince años fue un jueves, como hoy, con lluvia de verano y arcoiris, el sábado tuve la primera fiesta de cumpleaños de mi vida y celebración de XV, con mis chambelanes y vals improvisados, entonces ya tenía novio, ¡oh, sí!, también fue parte del elenco y del festejo cumpleañero.  

Después de ello, los festejos cumpleañeros me los hice cuando le di importancia a la ocasión y cuando pude costearlo, en mi cumpleaños 28 hice una invitación con el siguiente título: 28 el 28, ya que el número de años coincidía con el 28, algo que pocos pueden hacer, jaja, me sentí muy orgullosa por eso e hice fiesta con un grupo de amigos que tocaba canciones de Soda Stereo y aunque todo mundo se aburrió, yo fui la más feliz.

Amo mi cumple y los 28 de julio, a lo largo de los años he tenido a mucha gente para festejar mis cumpleaños, algunas han formado parte importante de mi vida, algunas se han quedado en el camino, parafraseando a Cerati: algunas siguen hasta hoy. 

Ahora, el 28 de julio me llega muy rápido, apenas si me da tiempo de planear algo, pero cada vez recibo más cariño, eso es lo bueno de cumplir años, uno acumula harto cariño y aunque la pandemia ha limitado los abrazos, los pocos que me quieran dar los recibo con mucha alegría y agradecimiento del alma.

En mi cumpleaños 43 quiero agradecer a la vida por todas esas personas que han formado parte de mí, por los años vividos, por lo aprendido y lo ganado, por lo que deje, por lo que no fui y por lo que quiero ser, por los cumpleaños que me quedan por festejar.

28 de julio, nunca falla, siempre sale el sol, ¿qué más puedo pedir para celebrar la vida?



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