Sus grandes manos blancas

Volví a ver sus grandes manos blancas

hacía tiempo, mucho tiempo

su rostro envejecido, cansado, su silueta encogida

cómo amé todo ello

cómo ansié su presencia

cómo soñé despierta con él

cómo luché por asimilar el dolor de no tenerlo

camino sin rumbo 

añorándolo

sujetándolo

Volvió, habla, dice lo que nunca antes dijo

hace mucho tiempo, muchas palabras, mucha pasión

ahora muchos nervios, tiembla, tiemblo

después de las últimas palabras 

un abrazo sincero, fuerte, cálido, demoledor

ya no volveré a verle, sin embargo, volvió.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

La vida te pone en el lugar correcto

28 de julio