Visita al Archivo General de la Nación

Hace algunas semanas asistí al Archivo General de la Nación, antiguo Palacio de Lecumberri en la Ciudad de México, mejor conocido como el Palacio negro por las atrocidades que ahí sucedieron, pues se trataba de la prisión que Porfirio Díaz hizo construir a finales del siglo XIX, muy al estilo francés que a él tanto le gustaba, y que funcionó como tal hasta 1976, cuando era ya insuficiente para la gran población de los presos de la ciudad. Lecumberri fue el nombre oficial porque se construyó en las tierras de un español del mismo apellido.

Lo primero que me pregunté fue: ¿dónde resguardaban antes a los advenedizos del bien común? ah, pues me puse a investigar y resulta que durante la época virreinal existieron varias cárceles como la Real Cárcel de Corte, ubicada en lo que es hoy el Palacio Nacional; la cárcel de la ciudad; la cárcel de indios de Santiago Tlatelolco; y el Tribunal de la Acordada, las cuales tenían funciones, reglamentos y modos de vida diferentes. Para el siglo XIX, la cárcel más importante y antecesora de Lecumberri fue la de Belem, concepción moderna de penitenciaria.*

Pero volvamos al ahora muy ilustre AGN, pues bien recuerdo cuando de niña mi mamá me llevaba a Tepito y el camión pasaba por ahí, se sentía como una pesadez, había un edificio justo en Eje 1 Norte que alguna vez oí era una secundaria pero que en realidad fueron los tribunales de la cárcel, era una construcción larga, lúgubre, oscura, no daban ganas de caminar a su lado, sin embargo, ahora el Palacio luce remodelado, con mucha luz natural, muy pintadito, limpio y bien cuidado, no pareciera ser un edificio con más de un siglo de vida y menos que hubiesen pasado en su interior el día a día de una prisión.

La guía nos llevó por la exposición que alberga el recinto sobre la Constitución de 1917, también hay otra en Palacio Nacional, ambas realizadas para las celebraciones por el aniversario 100 de nuestra Carta Magna, que por cierto, según un profesor de la universidad, los gringos andaban diciendo que nos la había escrito los alemanes, ¡válgame! nomás de puro ardor porque Don Venustiano Carranza se declaró neutral ante la Primera Guerra Mundial, ¡qué tal! bueno, esa es otra historia, jeje.

De ahí pasamos a la zona principal o más representativa del edificio: el salón central, donde se encontraba una torre panóptica, ahora sustituida por una enorme cúpula que protege al edificio, desde donde se veían las diferentes crujías, una forma moderna de vigilar toda la cárcel con tan sólo un vigilante, ahora las crujías y las celdas están adaptadas para resguardar los archivos y documentos, aunque ya se están construyendo edificios especiales para ese fin. En ese mismo espacio hay unos periódicos murales que cuentan los sucesos más importantes de Lecumberri como su fundación, arquitectura, célebres presos y fugas que se dieron, muy pocos lo lograron pero sí ocurrieron.

Saliendo se puede visitar la crujía más famosa del lugar: la de los presos políticos, o quizá más bien la que se conoce más por los detenidos en 1968, David Alfaro Siqueiros o José Revueltas, entre otros muchos que estuvieron ahí. La cárcel también contaba con una zona para los enfermos mentales y la morgue, de lo que ya sólo quedan los espacios físicos, también se tenía un parque pequeño para los presos, el cual ahora es público.

Después de que la cárcel se cerró el edificio se destinó para el resguardo del Archivo General de la Nación donde se pueden consultar miles de documentos y archivos, también puede ser visitado para deleite de chicos y grandes y conocer otro poco de nuestra historia.

Sin duda, se trata de un lugar emblemático de la ciudad, que conjuga dos historias, la del archivo general y la de la cárcel más temida, lleno de anécdotas, antecedente del sistema carcelario de nuestro país y guardián de una parte de la memoria del país.

El Archivo General de la Nación está abierto de lunes a viernes, de 9:00 a 17:00 horas y sábados de 10:00 a 14:00 horas, se encuentra en Eduardo Molina 113 (entrada por Héroe de Nacozari), col. Penitenciaría Ampliación, al oriente de la ciudad.


*https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/712508.carceles-en-mexico-historia-negra-de-5-siglos.html

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