El exilio de Porfirio Díaz
Cuando
Porfirio Díaz renunció a la presidencia, Huerta era el comandante militar de la
Ciudad de México, por lo que garantizó la seguridad del exmandatario y después
lo escoltó hasta el puerto de Veracruz, en donde lo vio partir a su exilio en
Europa. En la foto, una guardia custodia la casa de Díaz en la calle de Cadena,
hoy Venustiano Carranza, cercana al Zócalo capitalino / Fotografía de Heliodoro J.
Gutiérrez, Guardia Federal resguardando la residencia del
General Díaz, 25/may/1911. Inv. 373875,
Sinafo, Conaculta-INAH.
Después
del levantamiento en armas de Francisco I. Madero y de un estira y afloja en
las negociaciones de la sucesión presidencial, el general Porfirio Díaz, máximo
jefe por más de 30 años del territorio mexicano, decidió renunciar a la
presidencia de México el 25 de mayo de 1911, no sin antes señalar, que desconocía las
razones por las que el pueblo se había puesto en su contra pero, con todo,
respetaba la decisión popular y esperaba que pasada la euforia revolucionaria
vendría el juicio justo a sus actos: “que me permita morir, llevando en el
fondo de mi alma una justa correspondencia de la estimación que en toda mi vida
he consagrado y consagraré a mis compatriotas”; sin embargo, según la
historiadora Angélica Vázquez del Mercado: “su voz se perdió en la euforia de
la gente que se arremolinaba a las puertas de su casa gritando vivas para
Madero”.[1]
De la misma forma, Díaz decidió salir de la ciudad de
México en la misma noche de ese 25 de mayo en compañía de su esposa, Carmen
Romero Rubio; su familia; el coronel Joaquín Chicharro y el general Victoriano
Huerta; hacia el exilio. Juntos partieron de la estación de tren de San Lázaro
rumbo a Veracruz en la madrugada del día siguiente,[2] donde permaneció cinco días
antes de partir al extranjero[3] y fue recibido por
autoridades del lugar, quienes no descuidaron el trato al mandatario, lo
visitaron funcionarios del estado y extranjeros, periodistas y parte de la
sociedad del puerto,[4] situación totalmente
contraria a su despedida de la ciudad de México.
La prensa mexicana de la época dio cuenta de la noticia, el
diario católico, así autonombrado, El País, del viernes 2 de junio de 1911,
menciona que casi nadie vio ni se enteró de la partida del general y que no se
le brindaron los honores debidos por una confusión.[5] Caso contrario es el de la
portada de El Imparcial del jueves 1° de junio, donde la nota principal se
titula: “Con Honores de Presidente de la República Fue Despedido el Señor
General Don Porfirio Díaz”, la cual refiere que un batallón de Zapadores y la Guardia
Presidencial montaron guardia desde temprano, que Victoriano Huerta pronunció
un discurso de despedida al cual respondió Díaz ante militares y público asistente,
seguido por un desfile de las fuerzas militares y varias horas de despidos,
abrazos y buenos deseos hacia el general, se entonó el Himno Nacional entre
vítores y flores por parte del pueblo que lo despedía.[6]
Finalmente, Díaz y su familia se alejaron de las costas
mexicanas en la madrugada del 1° de junio a bordo del buque alemán Ypiranga[7], su camino al exilio tuvo
escala en La Habana, los puertos de Vigo en España y Plymouth en Inglaterra,
para llegar a la ciudad francesa Havre, donde los Díaz partieron a París.[8]
Ahí sucedieron los últimos años de vida de don Porfirio
Díaz, “en esa ciudad tan abundante de historias y leyendas donde no era nadie,
pero que en México lo había sido todo”,[9] y donde murió cuatro años
después.
En comparación a la vida de lujos que tuvo en México, Díaz
vivió en París de manera austera, los primeros tres años en hoteles y
posteriormente en un modesto departamento de un barrio elegante en las inmediaciones
del Arco del Triunfo.[10]
Sus ingresos provenían de los ahorros de las acciones que poseía
en un banco de México, las cuales solicitó al salir del país; un crédito del
banco de Santander y lo recaudado por la venta de sus propiedades,[11] su pensión anual de 6,750
pesos por el cargo de jefe militar, la donó a los alumnos distinguidos del
Colegio Militar y de la Escuela de Aspirantes.[12]
A pesar de ello, el general junto con su familia pudo
viajar por parte de Europa e incluso Egipto, en sus primeros días en el viejo
continente el ex presidente, repuesto de un malestar bucal, se trasladó junto
con su esposa a Suiza para que unos médicos checaran sus males,
posteriormente se desplazaron al balneario de Nauheim, en Alemania, para tratar
su convalecencia, país a donde fue en varias ocasiones por la misma causa.
Durante su exilio, Díaz no pasó desapercibido, fue recibido
e invitado por autoridades militares y de gobierno a diversas celebraciones y
reuniones, algunas realizadas en su honor, como un almuerzo en el Palacio de
Oriente de Madrid, presidido por el rey de España, don Alfonso de Borbón, el 2
de abril de 1912, pocos meses después de su llegada a Europa.[13]
José Manuel de Villalpando comenta que el general efectúo
una visita de cortesía al entonces presidente de Francia, Armand Fallières, y
que éste le devolvió el mismo día la atención, acudiendo al domicilio del
general.[14]
La prensa también le
prestaba atención, reporteros de diversos periódicos acudían a él cada vez que
llegaban noticias de México o por alguna celebración del país, como el
aniversario, el primero que don Porfirio pasaría fuera de México, de la Batalla
de Puebla, se encontraba entonces en Madrid donde fue abordado por los periodistas
para obtener alguna declaración sobre el suceso, pero el expresidente prefirió
omitir cualquier tipo de comentario.[15]
Los días del ex presidente en Europa fueron de
profunda desazón, tristeza y desconsuelo,[16] vivió recordando y
añorando a su México, a su Oaxaca natal, reprochando a todos quienes lo habían
olvidado y lo habían alejado de su país. Él y Carmelita esperaban regresar con
el triunfo de Victoriano Huerta,[17] lo cual no sucedió, el
general murió el 2 de julio de 1915 en París, fue sepultado en la iglesia de
Saint Honoré d’ Eylau con la idea de repatriar su cuerpo a México, deseo que
con el pasar de los años tampoco se cumplió, por lo que sus restos se
trasladaron al cementerio de Montparnasse, donde aún hoy permanecen. [18]
[1] Vázquez del Mercado,
Angélica, Revolución / El fin de una era:
la renuncia de Porfirio Díaz, http://www.bicentenario.gob.mx/acces/index.php?option=com_content&view=article&id=227:revolucion--el-fin-de-una-era-la-renuncia-de-porfirio-diaz-por-angelica-vaz
[2]
Tello Díaz, Carlos, El exilio. Un relato
de familia, México, Cal y arena, p. 23
[3] Tello,
Op. cit. p. 24
[4] Idem
[5]
“El General Díaz se alejó ayer de las costas de Méjico pidiendo antes su retiro
absoluto”, El País, 2 de junio de 1911
[6] “Con
Honores de Presidente de la República Fue Despedido el Señor General Don
Porfirio Díaz”, El Imparcial, 1° de junio de 1911
[7] Tello,
Op. cit. p. 26
[8] Tello,
Op. cit. p. 27
[9]
Villalpando, José Manuel, “Revolución / El exilio perpetuo de don Porfirio”
[10] Idem
[11] Tello,
Op. cit. p. 35
[12] Tello,
Op. cit. p. 32
[13] Tello,
Op. cit. p. 33
[15] Tello,
Op. cit. p. 33
[16] Tello,
Op. cit. p. 30
[17] Tello,
Op. cit. p. 45
[18]
Villalpando, José Manuel, “Porfirio Díaz vivió modestamente durante sus últimos
años en Francia”, Expansión, 25 de mayo de 2011
BIBLIOGRAFÍA
“Con Honores de Presidente de la República Fue Despedido el Señor General Don Porfirio Díaz”, El Imparcial, 1° de junio de 1911, http://www.hndm.unam.mx
Consulta 1/06/18
“El General Díaz se alejó ayer de las costas de Méjico pidiendo antes su retiro absoluto”, El País, 2 de junio de 1911, http://www.hndm.unam.mx
Consulta 1/06/18
Tello Díaz, Carlos, El exilio. Un relato de familia, México, 2013, Cal y arena, pp. 464
Vázquez del Mercado, Angélica, “Revolución / El fin de una era: la renuncia de Porfirio Díaz”, http://www.bicentenario.gob.mx/acces/index.php?option=com_content&view=article&id=227:revolucion--el-fin-de-una-era-la-renuncia-de-porfirio-diaz-por-angelica-vaz
Consulta 1/06/18
Villalpando, José Manuel, “Porfirio Díaz vivió modestamente durante sus últimos años en Francia”, Expansión, 25 de mayo de 2011
https://expansion.mx/nacional/2011/05/25/porfirio-diaz-vivio-modestamente-durante-sus-ultimos-anos-en-francia
Consulta 1/06/18
Villalpando, José Manuel, “Revolución / El exilio perpetuo de don Porfirio” http://www.bicentenario.gob.mx/acces/index.php?option=com_content&view=article&id=278:revolucion--el-exilio-perpetuo-de-don-porfirio-por-jose-manuel-villalpando
Consulta 1/06/18
Esto no es más que un trabajo escolar, una investigación sencilla sobre un acontecimiento de la vida cotidiana del siglo XIX, no pretende ser más que un requisito académico.

Comentarios
Publicar un comentario