Regreso a la escuela

Mi mamá me enseñó el gusto por leer y por la cultura, desde niña me leí cuentos, íbamos a los museos y me impulsaba a estudiar y a superarme, a mi eso todo eso me gustaba y motivaba. Cuando leí El diario de Ana Frank, una nueva puerta se me abrió, la de la Historia y Alemania, otra de mis pasiones, pero eso se los contaré en otra ocasión.

Fue en la preparatoria donde me tocó una profesora de edad avanzada con unas ganas tremendas por enseñarnos Historia de México, las pocas clases que nos dio, pues se ausentó debido a una operación, fueron sumamente interesantes, nada tediosas, nos contaba las vicisitudes de los conquistadores con harto gusto, como si nos relatara la novela nocturna, ahí encontré aún más gusto por la materia, lástima que haya tenido tan malas clases antes.

Pasó el tiempo y yo me entusiasmé con las novelas históricas, para entonces ya sabía que podía cursar una segunda carrera en la UNAM, mi alma mater, con sólo hacer un sencillo trámite, pero lo fui postergando hasta hace diez años, donde por fin lo hice en sistema abierto y me quedé en la Facultad de Filosofía y Letras de Ciudad Universitaria, un sueño para mí

Desde entonces cada semestre he vuelto como he podido, debido al trabajo de tiempo completo que tenía, una o dos materias, máximo tres, dejé incluso de ir algunos semestres, pero ahora vuelvo nuevamente con mucho entusiasmo y con más tiempo disponible. He de decir que al principio me desilusionó la carrera porque yo volverme experta de las historias de reyes y reinas y obviamente se trata de una formación para ser historiador. Ahora, después de tanto tiempo, estoy ya en lo últimos semestres y aún no me concibo como un historiador, se necesita mucho tiempo y dedicación, pero la idea de volver a la escuela, tomar clases y hacer las tareas me encanta y motiva, como cuando era pequeña y mi mamá me compraba mis útiles y cuadernos y yo cuidaba todo y era bien aplicada, jeje.

Es una lástima que no siempre querramos aprender, hay tantas cosas para conocer, leer, oír, se aprende de todo, de la escuela, de la vida, de uno mismo, sólo falta querer y poner atención, nada difícil, yo, ¡vuelvo a la escuela!

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Sus grandes manos blancas

La vida te pone en el lugar correcto

28 de julio