Un nuevo Blog

Comencé a escribir este blog porque tenía un gusto especial por el maquillaje y la belleza, el cuidado personal, los lanzamientos y compras, fue como una extensión de mi cuenta de Instagram donde compartía eso, sin embargo, en los últimos meses mi piel y mi vida han cambiado mucho y ya no puedo ni quiero escribir sólo de ese tema.

Primero empecé con problemas en mi cuero cabelludo, cara, cuello y espalda: comezón, ronchas, enrojecimiento, tuve que acudir con una dermatóloga, quien me diagnosticó dermatitis seborreica y perioral, desde entonces llevo tratamiento con shampus especiales y diversas cremas para la piel. Éstas condiciones no se quitan, sólo se controlan, no sé sabe por qué dan, sólo que afecta a cierto porcentaje de la población, que empeora con el calor, el frío y principalmente con el estrés, ¡válgame!

Con todo esto ya no puedo andar probando cualquier producto, tampoco en los ojos porque se han vuelto sensibles y hay periodos en los que ni siquiera los puedo maquillar, apenas si enchinarme las pestañas, también les confieso que creo tener suficientes productos para usar y dejar de comprar, claro que no siempre lo logro pero sí lo hago detenida y concienzudamente, jeje.

Lo otro ha sido mi cambio de trabajo, de una rutina super establecida: ocho horas diarias en una oficina, he pasado a estar y trabajar en casa, estableciendo nuevas prioridades, replanteando una nueva forma para ganarme la vida, descubriéndome, mucha, demasiada, introspección. La verdad ha sido un largo y doloroso cambio, después de 15 años de trabajar de una sola forma y con algo seguro, voy entendiendo que la vida da unos giros que nos merecemos y que hay que encontrar las respuestas, hay que superarse a sí mismo, con tropiezos, lloriqueos, autoflagelación, experimenta uno sentimientos varios, principalmente culpa y miedo, pero también hay entendimiento y aprendizaje.

Hace unos días, en una entrevista de trabajo, pues ando buscando chamba, me preguntaron por qué había estudiado Comunicación y entonces me remonté a mis días de adolescente cuando me encontré ante la disyuntiva de qué estudiar y recordé que me gustaba escribir y leer, nada de números, esto no se lo dije a mi entrevistador, jeje, me atraía la idea de crear, informar, hacer algo propio, algo que viniera de mí, desde entonces yo ya tenía una especie de diario, nada formal pero escribía cómo me sentía, mis pesares y desventuras.

He olvidado por mucho tiempo este deseo, ilusión, anhelo, por ello quiero ahora convertir este diario de belleza en un diario donde pueda compartir muchas más cosas que un sólo gusto, ponerme a escribir, a soltar la pluma, a juntar las palabras que den cuenta de mi existencia y sentir, no sé si pueda aportar algo, lo que quiero sólo, es escribir.

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